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El agua subterránea que fluye a la zona costera ha adquirido gran importancia mundial debido a su aporte, de forma natural, de un exceso de nitrógeno y fósforo, teniendo consecuencias sobre la calidad del agua marina costera.
Los flujos subterráneos pueden contener material orgánico infiltrado al subsuelo a través de descargas directas de aguas negras o de infiltraciones en áreas agrícolas, convirtiéndose también en vectores de contaminación a la zona costera. Este aporte no es exclusivo de regiones húmedas o tropicales, sino que parece tener presencia en zonas áridas o semi-áridas en donde no existe información a escala mundial, por lo que adquiere mayor relevancia.
Esta investigación está dirigida a estimar los flujos de agua subterráneos usando como indicador el Radón 222 (222-Rn), un gas inerte (vida media de 3.8 días), contenido naturalmente en agua subterránea y ausente en el agua de mar.
Esta propuesta se orienta a evaluar las características geológicas e hidrológicas de aguas subterráneas de zonas áridas, su proceso de descarga en la zona costera, su importancia en el ciclo biogeoquímico de lagunas costeras y cuantificación de los aportes de nitrógeno en frentes costeros de mar abierto.

En la foto: Mediciones físico químicas y de Radón 222
de un sitio de salida de agua dulce subterránea en
Bahía Concepción.
Foto de archivo del proyecto. |